06 mayo 2009

The Singing Revolution


Estonia es un pequeño país alojado en el corazón del Báltico, con apenas un millón de habitantes. Devorado sucesivamente por los rusos, luego los alemanes y nuevamente por la arrolladora Unión Soviética, su soberanía fue pisoteada y gran parte de su población deportada a Siberia o represaliada.

Sin embargo, durante décadas hubo algo que les mantuvo vivos: su ancestral tradición de cantar unidos. Miles de personas reunidas en un único lugar, entonando a un tiempo. Hasta la tercera parte de la población estonia ha llegado a cantar al unísono en un único recinto, en un acto que para ellos significaba la pervivencia de su cultura y de su identidad como estonios frente al gigante soviético. La reconquista de su soberanía tuvo mucho que ver con sus canciones como pueblo y el camino para lograrlo fue lento y tortuoso, pero no se disparó un mal tiro.

A medio camino entre los Claveles portugueses y los cantos de los esclavos negros en los campos de algodón en América, esta Revolución Cantante es un caso realmente especial y curioso en nuestra historia reciente.

¿Desean aprender más? Busquen The Singing Revolution.

3 comentarios:

Capri c'est fini dijo...

Qué bonita historia... esto demuestra que no todas las revoluciones tienen que ser violentas y estar regadas de sangre.

Besos.

troyana dijo...

No todo está perdido:¡cantemos al unísono!
bss

Eleklektiko dijo...

Joder se me ha puesto la piel de gallina con el trailer. No me pongas estas cosas que me emociono con facilidad. "puede que nos quiten la vida, pero jamás nos quitarán... la LIBERTAAAAAAAAD"