21 noviembre 2007

Cineuropa (IV): En la ciudad de Sylvia

El Teatro Principal abarrotado hasta su último rincón, gallinero incluído. Y misteriosamente, la tercera hilera de la izquierda, en pleno patio de butacas, casi desierta. Allí estaba yo, en medio de las únicas cinco butacas vacías, contemplando el bullicio.

Le daban un premio a José Luis Guerín. Mabel Rivera, sencilla y correcta, orquestó una sobria ceremonia donde tras escuchar a los políticos de turno, subió al estrado el homenajeado. Vestía ropa oscura y llevaba su característica gorra. Estaba intimidado por el silencio que se formó cuando se giró hacia el público y le costó empezar a hablar. Agachaba ligeramente la barbilla y miraba hacia arriba, atisbando bajo la visera, sonriendo de una manera que casi parecía pedir perdón. Se disculpó varias veces diciendo que "En la ciudad de Sylvia", la película que pasaban a continuación, no va de nada.

¿No va de nada? ¿Qué es "En la ciudad de Sylvia"?

Qué no es.

No es pretenciosa.
No es convencional.
No es una postal turística de Estrasburgo.

Qué es.

Un chico que sueña con un rostro de mujer, Guerín dixit.
Los mil rostros de Sylvia.
Las calles por las quisiéramos perdernos.
La completa colección de gestos del ser humano.
El amor.
El recuerdo.
La capacidad de mirar y oir, Guerín dixit.
La posibilidad de soñar. También lo dijo Guerín.

Estaba sola, así que cuando la película terminó, siguió ante mis ojos en pleno teatro. Las luces se encendieron. La gente se levantaba desordenadamente y hablaba. Me fijé en sus caras, en sus miradas, las chicas apartando el pelo, recogiendo el bolso, un chico ajustándose las gafas, alguien mirándome intrigado ante mi mirada perdida.

Buscadla. Está en los cines.

2 comentarios:

· · Yhebra · · dijo...

Algún día pasearé por esas calles y me sentaré en ese café a tomar una cerveza y observar a la gente mientras espero que vengas a visitarme, Gatiña
:*

Gata Vagabunda dijo...

¡Hecho! :)