Qué cuenta...Ana (Manuela Vellés) es una joven pintora de Ibiza que es descubierta por una mecenas que desea llevarla a su particular escuela de artistas en Madrid. Una vez en la capital, Ana traba amistad con Linda (Bebe), y se enamora del enigmático Said. Pero además, a través de sesiones de hipnosis, de Ana van aflorando episodios de vidas anteriores que permanecen escondidos en ella...
Cómo es...
Es en muchas ocasiones difícil acercarse a un estreno esperado de un director que, en general, nos gusta o al menos interesa, y juzgarlo con la misma frialdad o dureza que harías de topar con la obra de un desconocido. Porque ésa es la sensación que tengo después de ver la polvareda que ha levantado entre la crítica "Caótica Ana", de Julio Médem: todos parecen pedir disculpas porque no les ha gustado o porque, lo que es peor, les parece mala. Tras su visionado en los cines, he recorrido un número considerable de textos, y todos parecen reflejar ese mismo malestar. Médem es especial, diferente, pero aquí se le ha ido la pinza, dicen. Yo me pregunto si no habría que ir un poquito más allá: ¿estaba ya todo esto en sus películas anteriores y sencillamente no lo había visto? ¿habrá quedado para siempre perturbada mi visión de sus restantes películas tras haberme envenenado con ésta?
Cuando hace días hablé de esta visita al cine, titulé el post "El kamikaze". La palabra se la pusieron en Cahiers, y quise reproducirla, porque realmente no encuentro un término mejor para describir lo que esto puede suponer para Médem: un suicidio cinematográfico. Porque hay que echarle narices para contar todo esto, pero no por lo que cuenta, que ya de por sí es bastante osado, sino por contarlo así.
Vaya por delante que "Caótica Ana" posee la misma pulcritud, belleza, y cuidado marca de la casa que otras obras suyas. Que la protagonista debutante Manuela Vellés está bastante bien en su papel y que el resto de los actores cumplen airosamente con sus a muchos ratos inverosímiles (incluso ridículas) líneas de diálogo. Que más o menos hasta mitad del metraje la película "se ve" (aunque luego ya casi nos da lo mismo). Lo que no tiene mucho pase es que alguien tan imaginativo visualmente parezca tener un apagón de luces en otros aspectos y plague su historia de tópicos: la artista es ibicenca (oh), lleva rastas (claro), vive en una cueva (por supuesto), su padre es alemán (qué menos) y cómo no, se baña en pelotas en el mar. Esta alegre jipi de manual es descubierta por una mecenas del arte, que, obviamente, es francesa, y en la academia los artistas corretean alegres haciendo performances por los pasillos a cualquier hora del día y folletean descuidadamente (porque son artistas). Todo esto puede sonar a exageración o burla -es cierto que mi perplejidad dio paso al sarcasmo al salir del cine- pero juro por dios que es lo que se ve en la película.
Aún con este caldo de cultivo, uno se deja llevar un poquito y consigue entrar en el juego que propone Médem. Vale, acepto todo esto, acepto que esta chica ha sufrido mil reencarnaciones, voy a ver a dónde me quiere llevar porque además a ratos es emotivo (la escena de Vellés bailando con su padre, quizá lo mejor de la película) y a ratos es realmente bonito para mis ojos. Pero incluso siendo benévolo, la cosa termina por patinar definitivamente: tras varios saltos en la historia de lo más abruptos, el desenlace es absolutamente indefendible. No por su escatología, sino por su obviedad, por su falta de sutileza, por su incongruencia. Y no me hablen de columnas dóricas que...
En tal estado de asombro me dejó el visionado de "Caótica Ana" que durante horas, a pesar de lo flojita que me pareció, no podía hablar de otra cosa. Creo que era porque no acababa de creerme lo que acababa de ver. ¿Eso, finalmente, será un valor de la película? ¿Es su carácter kamikaze lo que pese a todo despierta mi simpatía? ¿porque se ve venir el despiece?

11 comentarios:
Continuando por tu misma línea, Gata, pregúntate una cosa: ¿Te despertaría esa simpatía si fuera una película de Elio Quiroga? ¿o de Paco Fernández?
Probablemente si fuese un desconocido, simplemente hubieras dicho que era infumable y no hubieses seguido.
Respuesta, Fanshawe: pues no, la verdad es que no. Para qué lo voy a negar. Soy gatuna y por supuesto, aunque intento quitármelos de encima, también acudo con prejuicios a las salas.
Oyros, con lo anterior pues también te respondo a ti. Ah, y respecto a Narnia, pues no tenía ni idea... ¿sabías que Anthony Hopkins interpretó a C.S. Lewis en el cine? tic, tac, tic, tac...
tic, tac, ring!
En la película Shadowland (la historia de C.S. Lewis). La verdad, no tenía ni idea...
¡Hola, Gata! (tiempísimo que no pasaba por aquí, pero parece que al empezar el otoño me animo a volver al cine...)
Estaba yo buscando comentarios de esta peli para decidir definitivamente si iba a verla o no. Cuando hablaban del rodaje (en los telediarios, me crispa un poco esta publicidad tan mal encubierta), me parecía que Medem le estaba echando dos pelotas... para suicidarse. Pero lo de "suicidio" y "kamikaze" lo puedo expresar ahora que he leído tu entrada.
En general, no me gusta Medem. Lo de la autohipnosis me pareció muy interesante (pensaba que era un intento por abolir tiempo y espacio en la vida de Ana y quería ver cómo quedaba eso en el cine).
Creo que no iré a ver la peli... ya soy demasiado sarcástica en la vida real como para pagar por ello... Pero me encanta eso que dices al final de la simpatía. A mí me pasa exactamente igual con esta película (pese a que no la he visto y pese a que no me gusta Medem). No sé por qué, quizás por el instinto suicida... también despierta mi simpatía.
Por cierto (hagamos un comentario constructivo, leñe): ¡tienes unos ojos preciosos! Pero muy preciosos, sí señor.
Puesss... al final yo tampoco la he visto quizás porque he oído demasiados comentarios despectivos y prefiero verla cuando no esté tan "contaminada" por una opinión.
A mi lo que no me mola es que alguien tenga que disculparse por pensar que esa peli es un "truño", cosa que, tal y como apuntas, parece que ha pasado.
Cristina, qué bueno verte de nuevo por aquí, y además, ¡con ganas de ir al cine! Pues mira: a falta de mucho que rascar con esta película, ahora hay una cartelera llena de cosas interesantes. No será por no tener para elegir. (Sin ir más lejos, a ver si estrenan en mi ciudad la de Guerín, que ya me tarda)
Elena, tu actitud en este momento me parece de lo más recomendable: esperar un tiempo para verla. En cuántas ocasiones deberíamos hacer algo así...
Vaya Medem es de mis directores favoritos, sin duda Los amantes del Círculo Polar y Vacas entre otras son difíciles de superar. Caótica me dejo sin saber que decir..
Bueno, yo no soy fan de Medem, pero me gusta en líneas generales. La que más me gusta es precisamente "Los amantes del Círculo Polar"...
Tu lo has dicho, gata, todo un suicidio cinematografico... al pasar el tiempo desde el visionado de su pelicula creo que lo que mas me molesta de su final no es tanto la escatologia en si, sino lo que tu dices, la obviedad de esa escena, lo facil y chusco que resulta. Sinceramente, esperaba algo mas de Medem...
Confiemos en que para la próxima ocasión nos de una sorpresa agradable.
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