25 abril 2006

Los ojos tristes de Alida Valli

Esta mañana abro el mail y me encuentro con un montón de amigos que se han acordado de mí debido al fallecimiento este fin de semana de mi admirada Alida Valli. Os doy las gracias a todos.

Alida me prestó su nombre en más de una ocasión para escribir alguna que otra cosilla. Pero sobre todo, hizo que me enamorase de una película y de un personaje. Para mí, ella no es una actriz. Es Anna Smith en "El Tercer Hombre", alguien con vida propia en mi cerebro y en mis recuerdos. Luego le seguí la pista en otras películas, pero eso es una aventura que tal vez contaré en otra ocasión...

"El ruso se negó a abandonar la habitación mientras Anna se vestía; el inglés se negó a quedarse allí; el norteamericano se negó a dejar a una muchacha desprotegida ante un soldado ruso, y en cuanto al francés, bueno, yo creo que el francés pensó que aquello era muy divertido".

Graham Greene, "El tercer hombre"


2 comentarios:

fanshawe dijo...

Mi más sincero pésame. Fumaré un cigarrillo brindando por ella en silencio. Y pensaré en el trocito de corazón de gata que se llevó con ella.

Gata Vagabunda dijo...

Gracias, peque...